EDUCANDO DESDE EL ARTE

“EL TALLER”





















“El Taller” es un espacio donde tienen lugar los primeros contactos con el arte; utilizando al mismo como herramienta fundamental para desarrollar y estimular la creatividad, el respeto, el compañerismo, el compromiso, las normas de convivencia, la adquisición de valores éticos, etc.; a través de la constante práctica de trabajos expresivos.
Al mismo tiempo es una excusa primordial para alejar a los niños del ambiente hostil de las calles, ya que los talleres se llevan a cabo a contraturno de las clases normales.

¿Cuando nació “EL TALLER”?

Mediante un convenio entre la FUNDACIÓN y la Dirección de la ESCUELA Nº 267 el 14 de agosto de 2002 se pone en marcha la tarea que no se ha interrumpido hasta el momento.

Comenzando con una base de 50 niños seleccionados por directivos y docentes de la escuela según el grado de riesgo, violencia y falta de adaptación a las normas de convivencia; hoy se ha llegado a la contención de aproximadamente 100 niños en los distintos talleres.


















¿Qué actividades se realizan en “EL TALLER”?

En este espacio se llevan a cabo todas las actividades que tienen que ver con la expresión artística.

En artes plásticas se trabaja con dibujo, pintura, collage, grabado, modelado, maquetas, reciclado de materiales, armado de marionetas, etc.
Con docentes especializados se relatan cuentos que luego expresan mediante representaciones teatrales, teatros de sombras o de siluetas, se plasman a través del dibujo y la pintura, etc.

Mediante una cámara de video los alumnos mayores (11 a 13 años) realizan el registro de las actividades, salidas educativas, entrevistas y cotidianeidades de su entorno; realizando sus propios guiones y edición final del material.

Auspiciados por AGFA por segundo año consecutivo 30 de nuestros alumnos realizaron una salida fotográfica provistos cada uno de su cámara, rollo y proceso de revelado y copia.
¿Cómo se evalúa la tarea?

La Dirección de la Escuela y los Docentes realizan un diagnóstico previo de los niños, seleccionando a los que participan de las actividades. Cabe destacar que a pesar del carácter voluntario de los talleres, el índice de rechazo tanto de los niños como de los padres a participar de la experiencia como así también la deserción es inferior al 20%.
Se realiza un monitoreo permanente para corregir acciones y procedimientos, trabajando fundamentalmente en valores éticos y de convivencia sobre ciertas circunstancia que van apareciendo a medida que se desarrollan las actividades.
Al final de cada cuatrimestre se realiza una evaluación por parte de los docentes participantes del taller, como así también de los docentes que seleccionaron los niños participantes.